Miércoles 11 de junio de 2014 Nélida Madelaire

La Dama de la televisión misionera marca tendencia desde hace cuatro décadas

Está al frente del programa TeleHogar desde hace 41 años. Por su living pasaron los principales protagonistas de la provincia y siempre ha sido la vanguardia de la moda.

 

La Dama de la televisión misionera irradia energía positiva.  Dice que el destino ya está escrito, pero que hay que ayudar a que se cumpla. Afirma que es una agradecida de la vida que le ha tocado. Formó una hermosa familia, cumplió el sueño de ser docente y luego se sumó al maravilloso mundo de los medios, del que nunca se fue. Lleva 41 años ininterrumpidos en Canal 12 y es la pionera en acercar la moda a los misioneros y también en los desfiles al aire libre. Nélida Madelaire es una institución en la Tierra Colorada.  Su living es el living de todos sus comprovincianos. Por allí han pasado los personajes más importantes de la región y siempre genera novedades, marca tendencia.

En este nuevo segmento que ofrecemos a nuestros seguidores, hablamos con Nélida. Ella nos contó, por ejemplo, que se está preparando para asistir a su cuarto Mundial de Fútbol, es el que se jugará en Brasil, donde vaticina que Argentina será campeón.

“Voy a estar en el partido contra Nigeria en Porto Alegre, con mi nieto”, anticipó y recomendó a quien pueda viajar que los mundiales son momentos únicos. “Esas vivencias no las voy a olvidar nunca”, repite. Para ella, “te encontrás con todo el mundo. Con todas las lenguas, con todas las razas”.  Evocó los torneos de Alemania, en 2006, y Sudáfrica, en 2010. Del país germano recuerda el encuentro fraternal de hinchas en Frankfurt. Y del país africano, la belleza de su paisaje y su contacto con famosos, como Susana Giménez.

Nélida dice que desde que la televisión se masificó, TeleHogar se ha enfocado en lo local. “En otros tiempos, fuimos a Canal 13 y a Canal 9, para hacer notas. Estuvimos con Alejandro Romay, por ejemplo. Mostramos la moda internacional, los desfiles nacionales. Hasta tuve la suerte de hacer una nota con Antonhy Queenn, en una entrega de los premios Martín Fierro. Me acerqué, recibió muy bien lo que conversamos. Fue una linda entrevista”.

La Dama de la televisión misionera es además una viajera infatigable. Ha hecho 54 viajes internacionales y tiene una colección de anécdotas de su paso por toda América, por países de Asia, de África, de Europa y de Oceanía. Detalla pinceladas de la cultura de Estonia, Letonia, y Lituania, de Emiratos Árabes (recuerda la opulencia y el esplendor arquitectónico de Dubai) y se detiene en Ucrania, cuna, según ella, “las mujeres más lindas que he visto en el planeta, y tierra de sus antepasados. “Fue una experiencia muy fuerte conocer Kiev, la ciudad de mi padre. Recorrer las calles que él caminó, buscar a mis familiares que aún viven allá. Fue una de las experiencias más emocionantes de mi vida”.

¿Cuál es la receta para cautivar a la gente de misiones tanto tempo?
Lo más importante que puede seducir en una relación como la que uno tiene este caso desde un medio es la espontaneidad. A mí como me ven soy yo, no trato de armar un personaje, trato de ser auténtica. Busco las grajeas y cosas que pueden ser agradables para mí y las transmito.

Después hay un factor importante, femenino y atractivo, que es la presencia de la moda. Se trata del ingrediente principal, que luego vamos complementando con diferentes temáticas.

¿Cómo se mantiene la motivación para encarar al público después de cuatro décadas?
La vida misma es la motivación, porque ya está metido dentro de mí. Cuando tomaste parte de un medio, sucede eso. En esto siempre recuerdo a mi mentora, la persona que me acercó a un medio, mi amiga Jovita Del Valle. Ella me dijo ese día: Vos estás sonada, ya nunca más vas a poder dejar un medio. Así es que primero comencé con la radio, la de los Madelaire, después, cuando se terminó la concesión de esa emisora, seguí con la que continuó. Y casi simultáneamente empecé con la televisión. Primero en el circuito cerrado y después con el de aire. Somos prácticamente contemporáneos con el 12.

A esta altura, Nélida es parte de las familias misioneras, ¿cómo maneja el tema de la popularidad?
La verdad es que pasó mucho tiempo hasta que me di cuenta de este asunto, porque para mí ir al canal es como ir al mercado, es un acto más de mi vida. La única diferencia es el tema de la producción, del vestuario, es como ir a un casamiento o a un cumpleaños. Todo es tan natural que no me doy cuenta. 

¿Cómo manifiesta la gente su cariño?
De manera permanente,  cuando salgo, por ejemplo, se acercan para saludar. Me felicitan por cosas que vieron en el programa, que les gustó esto, lo otro.

Hay gente que nos mira siempre, otros que nos miran pero hacen que no lo hacen y aquellos que nos miran y luego nos critican. Pero estas son las reglas del juego, porque qué aburrido sería el mundo si a todos nos gustaran las mismas cosas.

Podría contar cómo es la previa del programa
El contenido surge de la misma comunidad. Distintos sectores que tienen cosas para transmitir dicen: ‘Este es un medio que se ve mucho y nos gustaría estar’. Yo, por ejemplo, ya tengo las visitas programadas hasta fin de mes.

Aparte estamos una hora, una vez a la semana, y esto hace que se haga llevadero. Muchas veces el tiempo pasa volando y quedan cosas afuera. Los espectadores nos dicen: ‘Pero el tiempo no alcanza’. Y los respondo que mejor si se quedan con ganas de más, porque la semana siguiente volverán a estar frente al televisor para esperarnos.

Y el condimento de la moda siempre presente tiene su punto más alto con los desfiles, ¿cómo surge la idea de hacerlos al aire libre, para todo Posadas?
Esto lo conté muchas veces, pero siempre lo recuerdo. La primera vez que fui a París, con mi primer esposo, el padre de mis hijos, que ya falleció, salimos a caminar y vimos que pasaban cientos de modelos que iban por la calle. Entonces, digo ‘pero los desfiles los podemos hacer afuera’. Ahí comenzamos, pusimos una pasarela.

Primero en el ring side que había en el anfiteatro, después sobre camiones que nos prestaba un empresario local. En los primeros desfiles la gente llegaba hasta San Lorenzo y Bolívar. Era una novedad total. Hasta ahora es todo un desafío, porque no es fácil hacerlo en vivo y en directo, no podés tener un bache.  Antes lo hacía yo sola, pero después se sumó Chiti y tomó la posta. Ella es muy responsable, lo hace con mucha dedicación. Dos meses antes se están eligiendo las prendas y demás accesorios que se van a mostrar. Siempre digo que vestir a una mujer es difícil, imagínense organizar 120 pasadas.

¿Cómo fue la incorporación de su familia, de sus hijos, al programa?
Desde que nacieron tuvieron que acompañarme. Miuki demostró su talento desde muy chiquita. Siempre redactaba muy bien. Los maestros le decían que yo no le hiciera sus textos y ella volvía llorando porque no le creían que los trabajos eran de ella. Le gustaba mucho el arte y la pintura. Corría por el parque imaginando cosas, con tules y otras telas. Chiti es muy disciplinada para sus estudios, para la creación, es una persona muy práctica. Le gusta  pintar, bordar, coser y arreglar cosas. Una de sus últimas ideas fue estudiar carpintería, así puede arreglar sus muebles, puertas y ventanas. Y Dimi es el mimado de la familia, es el único varón. Le gusta mucho el deporte, es como su padre, un aventurero. Ha hecho grandes travesías, como ir al Machu Pichu en moto.

Por último, ¿le queda algún sueño por cumplir?
Le estoy agradecida a la vida. Mi sueño es poder seguir trabajando hasta el final haciendo las cosas que me gustan. Que Dios me dé buena Salud, lo demás ya tengo, una hermosa familia, preciosos hijos. Tanto me ha brindado la vida, que estoy muy agradecida.

Nélida se despide con la misma cordialidad con la que nos había recibido. Su estrella brilla en el firmamento misionero desde hace más de cuatro décadas y cada vez con más fulgor.