Lunes 04 de agosto de 2014 Entrevista a Héctor Martín Ayala, presidente del Colegio de Abogados de Misiones

El hombre de Ley que pelea por una Justicia moderna y más ágil

Preside el Colegio desde 2012, pero trabaja desde 1996. Docente y preocupado por el devenir de la profesión y del funcionamiento del Poder Judicial, aporta su mirada sobre el impacto de las nuevas tecnologías en el Derecho y opina sobre los avances y las deudas pendientes del sistema judicial misionero.

 

Héctor Martín Ayaya, presidente del Colegio de Abogados de MisionesComo comparte con el padre su primer nombre, lo conocen más por el segundo. Pero a diferencia de papá, que es escribano, él se inclinó por el Derecho. Tiene 41 años y dos hijos. Nació en Santa Fe como otros dos de sus cuatro hermanos, pero desde los 8 años reside en Posadas. Abogado y docente en tres universidades privadas y en una pública (Unam), Héctor Martín Ayala preside desde 2012 el Colegio que nuclea a los letrados de Misiones. Desde allí viene trabajando para mejorar las condiciones en las que trabajan los profesionales del Derecho y también para una mejor Justicia en la provincia. Le toca vivir en un tiempo donde la tecnología está golpeando las puertas de los estudios, los juzgados y los tribunales. Y nadie puede eludir a ese llamado.
 

¿Puede hacer un pequeño resumen de su biografía?
No soy tan conocido por Héctor, porque como mi papá se llamaba igual, a mí me dicen Martín. Papá es escribano y mamá profesora de Matemática y Física. Soy el mayor de cuatro hermanos, la tercera es una mujer. Los tres más grandes nacimos en Santa Fe, tierra donde mi padre, que es misionero, había ido a estudiar.
La carrera de Abogacía la comencé en la Católica de Santa Fe, fue la segunda promoción, la primera de Derecho que se instaló. Primero los interesados iban a La Plata, otros a la UNNE. Tanto la primaria como la secundaria las había hecho en el colegio Roque González.
En el 95 terminé la carrera, en el 96 me matriculé y empecé la profesión en esta misma oficina (sobre la calle 3 de Febrero casi Córdoba), con otros colegas amigos.
 

¿Cómo fue su actividad en el Colegio de Abogados, que hoy lo tiene como presidente?
Hace ocho años me acerqué a la comisión que conducía Rubén López. También acompañé a la gestión de Isaac Lenguaza y a las dos de Rodrigo Bacigalupi. Desde diciembre de 2012 estoy al frente. Es una actividad para aquellos a los que nos gusta preocuparnos por el problema colectivo. Uno se va enganchando, haciendo nuevos amigos. Significa nuevos desafíos. Siempre implica un esfuerzo adicional, que se ve compensado con las satisfacciones que da encontrar alguna salida o lograr ciertos objetivos.
 

¿Cuál ha sido la premisa de su gestión?
En 2012 nos largamos con este desafío. Impulsamos la modernización del sistema judicial. Decíamos que teníamos una Justicia de la mitad del siglo pasado, que se seguían cosiendo expedientes, pegando papelitos; y que  no estaba acompañada de la tecnología. Nos parecía que eso era una deuda pendiente en la provincia.
El Poder Legislativo hizo una revolución, ahora los diputados votan a través de sus tablets, allí ven los expedientes y han eliminado prácticamente el papel como medio para tomar conocimiento del estado de sus proyectos. El Ejecutivo hizo avances similares, pero el Poder Judicial no lo ha hecho de la misma manera, hace un par de años inició un proyecto de modernización. Nosotros hacemos nuestros aportes, acompañando. Desearíamos que avanzara a pasos más importantes, pero tiene sus tiempos. Una vez implementada la digitalización de los trámites judiciales, creemos que significará un acortamiento en los plazos judiciales.
En Posadas hay algunos juzgados informatizados, estamos profundizando la digitalización, es una experiencia piloto, no ha sido un sistema que se compra y se aplica, se va desarrollando, se va ajustando, es una decisión acertada del Poder Judicial.
Pero tiene como desventajas que los progresos se ven lentamente, esperamos que se mantenga este proceso, estamos convencidos que era necesario. Misiones se lo merece, Argentina tiene las condiciones técnicas.
 

¿Cómo está la Justicia hoy en Misiones?
Creo que la provincia de Misiones ha tenido durante muchos años, durante la década del 90, un proceso de regresión, no solo no se crearon nuevos juzgados, sino que algunos que tenían dos secretarías se quedaron con una sola. Es decir que no se acompañó el crecimiento de la infraestructura con el de la sociedad.
Además, se dio un fenómeno de resurgimiento de los reclamos por los derechos sociales. Hay mayor litigiosidad. Dos ejemplos: los reclamos por haberes jubilatorios que colapsaron el fuero previsional; y los Juicios por la Verdad, con múltiples actores, por hechos que sucedieron hace muchos años. Entonces la Justicia se llenó de causas.
A partir de ahí comenzó una reestructuración, con la creación de nuevos juzgados en toda la provincia. Esto es favorable. El funcionamiento del Consejo de la Magistratura también ha sido un salto de calidad: la selección deja de ser estrictamente política, pasa a tener un contenido y participación académica. Se selecciona previamente quiénes van a ser los candidatos.
Quizás queda como deuda pendiente la digitalización. Y por otro lado el salto de calidad que se debería dar es el ingreso de los postulantes a cualquier cargo, en el sector público, no solo al Poder Judicial, por concurso.
También está la realidad de algunas poblaciones del interior, que tienen una Justicia más precaria. Esto pasa en Iguazú o San Vicente, por ejemplo, donde hay solo dos jueces y cuando uno está de licencia el otro se sobrecarga.
Luego hay fueros muy sensibles, como el de Familia, que sufren un problema de saturación en primera instancia, no dan abasto los juzgados. Pero en segunda instancia, en Cámara, llegan muy pocos expedientes.
En el caso de los juzgados de Familia, se necesita más respuestas inmediatas, no solo de Derecho, sino multidisciplinarias. Creo que aquí la Justicia llega de manera tardía. La sociedad debe apoyar para que se sepan las causas de la violencia, por ejemplo, para que se pueda prevenir.
 

Están organizando la Conferencia Nacional de Abogados, ¿cómo marcha la organización?
Se hará por primera vez en Posadas entre el 13 y el 15 de agosto. Vienen profesionales de todo el país. Esto es organizado en conjunto con la Federación de Colegios Abogados de la Argentina (Faca), con el que tenemos muy buena relación. De hecho el vicepresidente primero de la Faca es un misionero: Rodrigo Bacigalupi. En paralelo, habrá un encuentro de abogados del Mercosur, con la presencia de colegas de Brasil y de Paraguay.
Es un evento académico, que tiene dos tipos de actividades: las disertaciones magistrales (habrá cuatro) y los trabajos en comisiones, donde cada abogado puede realizar su aporte sobre la temática “Tecnología, Justicia y Derecho”.
 

Es una temática adecuada acorde a los tiempos que corren…
Así es, la modernización del tratamiento de los conflictos judiciales es uno de los ejes.  En el siglo pasado, solo estaba el litigio. Ahora, de a poco se van incorporando la mediación, el arbitraje o la negociación.
 

¿Cómo han impactado las nuevas tecnologías en el ejercicio de la profesión?
Como todo cambio, la incorporación de la tecnología genera roces. Puede generar resistencia. Pero si es positivo lo que se viene, hay que apostar a ese cambio.
Hay 2.200 matriculados. Tenemos un gran porcentaje de jóvenes, con 7 años de antigüedad. Representa el 60% y es la franja en la que más se utiliza la tecnología al servicio del Derecho.
Esta modernización debe ser aplicada aun cuando tenga momentos difíciles. Pero no a cualquier costo, todos tienen que ser incluidos.
 

Por último, ¿qué efectos tuvo la modificación de los códigos de procedimiento implementada este año?
Los tres códigos procesales fueron cambiados. En el Penal, la incorporación del Querellante ha sido algo sustancial y positivo, pese a que son escasos todavía los casos en los que se ha utilizado la figura.
Hubiera sido importante el cambio hacia el sistema inquisitorio, donde el investigador sea el fiscal y no el juez. Actualmente investigan ambos, pero el que decide sobre algo que ya investigó es el juez.
En el fuero Laboral se han registrado las modificaciones más innovadoras. Se coloca al trabajador con un abanico de opciones más importantes, con procesos más cortos.
Finalmente, en el Civil, el cambio fue pequeño. Apenas se modificó el 7% de los artículos. Creemos que quedó a medio camino. Hubiéramos deseado que se incluyeran más actos procesales. Más instancias de oralidad.
 

Ayala dicta la cátedra Derecho Civil 3 en tres universidades privadas y Derecho Privado 1 en la Unam. Dice que esto le obliga a estar siempre actualizado. Ese es otro desafío si quiere seguir con la cruzada tan importante que se ha impuesto: una Justicia moderna y ágil para todos.